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El mundo astral, o
plano astral como se le denomina a veces, es un lugar importante para que lo
conozcan los magos y los brujos. Se lo conceptualiza como un mundo invisible que
corre paralelo al nuestro y lo interpenetra, pero sigue sin ser visto en
nuestros estados normales de conciencia. En este plano todos los pensamientos,
deidades, espíritus y vidas mágicas esperan ser llamados al mundo de lo
manifiesto. En el plano astral puede realizarse todo tipo de magia y ritual con
gran eficacia, pues es allí adonde deben ir sus energías antes de manifestarse.
Mientras permanece allí, puede encontrar un lugar probable para trazar un
círculo y trabajar un hechizo, o también puede viajar hacia otros lugares para
trabajar la magia astral, por ejemplo, apareciéndose en cuerpo astral junto a la
cama de un amigo enfermo que le ha pedido ayuda para curarse.
La proyección astral se define mejor como el arte de enviar conciencia a
voluntad hacia un lugar fuera del cuerpo físico. Aunque esta proyección en
última instancia permanece en la mente, y de esta manera es sinónimo del término
"lugar interior", no deja de ser un lugar real poblado por seres muy reales y
que contiene fenómenos muy reales. Este es el mundo donde deben tomar forma
todos nuestros pensamientos y sueños antes de que podamos llevarlos al plano
físico a través de la magia. También es el hogar de los poderes elementales y de
los espíritus que habitan en ellos.
Las personas que se hallan en un estado proyectado tienen realmente una parte de
sí mismas "fuera de allí" en alguna parte, aunque ésta sea una proyección de la
conciencia, no del alma. Algunas personas psíquicamente sensibles han sido
capaces de ver a esos viajeros astrales, incluso han regresado magullados. Tomo
este último ejemplo como prueba del poder de la mente para afectar en el nivel
físico lo que se ve en el mental. ¡Magia en acción!
La magia astral se considera habitualmente como una habilidad avanzada, aunque
la simple proyección en el plano astral no suele serlo.Este es un concepto
terriblemente confuso para las personas que tratan de aprender a proyectar y no
lo consiguen. El control pleno de la proyección astral requiere esfuerzos
repetidos, más que cualquier otra habilidad que aprenda.
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