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Las fases lunares conocidas son la luna nueva, la luna
creciente, la luna llena y la luna decreciente o menguante.
Moeller en su libro "El influjo de la luna sobre las
personas" precisa más.
Luna Nueva:
Constelación inicial de la lunación. Nuestro satélite se
encuentra en conjunción con el sol y no queda iluminada
ninguna parte visible para nosotros. Los encuentros amorosos
suelen ser efímeros y los encuentros sociales parecen
despertar en grado sumo la vanidad de los participantes. En
la fase de luna nueva cada uno procura para sí mismo sin
preocuparse de los deseos del
otro ni de la realidad de la situación. Es la mejor para
iniciar nuevos proyectos, para comenzar cualquier tipo de
cura depurativa o aplicar un tratamiento a una planta
enferma; también es la indicada para arar, podar, efectuar
injertos o eliminar las hierbas parásitas. Es el momento
ideal para la meditación y la introspección.
Luna Creciente: Los rayos solares iluminan
una cuarta parte de la porción lunar visible y es ésta una
fase lunar indicada para sembrar todo aquello que requiera
una larga germinación. A medida que la luna va creciendo en
luz, el organismo está más predispuesto a crecer y
expandirse. Los astrólogos dicen que es el período de la
acción. La fase creciente ejerce una influencia positiva en
todo aquello que puede desarrollarse y multiplicarse, desde
las plantas al dinero. Los encuentros sociales deberían
evitarse. En este período es imposible que se cree una
atmósfera de amabilidad porque existe un exceso de desafío,
de sospecha. Se dice que la firma de contratos y acuerdos
laborales tienen mejores resultados si se efectúan en este
período.
Luna primer cuarto: Los rayos solares
iluminan la mitad de la parte lunar visible. En esta
fase la Luna sale al mediodía y se pone a medianoche. Carga
las relaciones de buena voluntad , nos vuelve constructivos.
Sentimos que debemos proceder con cautela por ello los
antiguos decían de ésta fase lunar: "Mira con un ojo hacia
delante y con el otro hacia atrás". Las iniciativas de
trabajo
de todo tipo salen con ventaja pero los encuentros sociales
bajo esta luna con frecuencia se anulan en el último momento
y si se realizan suelen ser armoniosos pero nada más.
Luna Gibosa: El Sol ilumina tres cuartas partes de
la cara lunar visible desde la Tierra. Esta
fase tiene lugar cuatro días antes de la luna llena, tiende
a unir, a conectar, nos empuja a
comunicarnos con los demás. Es un buen momento para
relacionarnos porque creemos en los demás. Por ello
las relaciones durante la luna gibosa se tiñen de esperanza;
se tienen las ideas claras y las
iniciativas de trabajo pueden tener óptimos resultados para
quienes tengan una mentalidad realista.
Fase lunar inspiradora de los artistas siempre que no se
pierdan en sueños y tengan energía para
concretar sus ideas.
Luna Llena: La cara lunar visible desde la tierra está iluminada y
es observable durante la
noche. La luna, llena de luz, inquieta los ánimos, hace
perder terreno la razón y desatar las
emociones; por ello, es un período muy propicio para la
creatividad, para las citas románticas y para
recoger los frutos de todo lo hecho a lo largo del ciclo. Se
está más eufórico y surgen situaciones
con personas que traen respuestas o soluciones a los
problemas. Las iniciativas de trabajo tienen
ingredientes que lo facilitan. Uno se divierte al máximo en
las reuniones de plenilunio. Pero la
luna llena también tiene fama de incitar a la violencia y al
parecer los depresivos piensan más en
el suicidio, aumentan los incidentes y los delitos
emocionales. El organismo tiende a alterarse
con más facilidad y las jaquecas y migrañas son típicas de
esta fase.
Luna Diseminarte: Carga de agresividad la atmósfera entre las
personas. Estos días se subraya
el componente de la testarudez. Fanáticos, prepotentes o
bien samaritanos extremos de aquellos que
quieren salvar a veces en contra de la voluntad de la
víctima. Buscar trabajo en estos días es
desaconsejable y las iniciativas tomadas por estas fechas
difícilmente logran resultados positivos.
No se encuentra colaboración, se tropieza con obstáculos.
Luna último cuarto: Se ve iluminada la mitad de la
cara lunar visible desde la tierra. Es el
período adecuado para la introspección. Durante estos días
el tímido puede sentirse rebelde, el
hombre de ciencia encuentra una nueva fórmula y el poeta
vibra con sensaciones atolondradas. Los
encuentros sociales resultan con frecuencia totalmente
aburridos, las charlas girarán en torno a temas
graves, se discute y se critica por ello es preferible
quedarse en casa, pasar estos cuatros días
con un libro, con buena música y con nosotros mismo.
Luna Menguante: Cierra el ciclo lunar. También conocida como luna
balsámica, aporta horas de
distensión mental y también de crítica positiva,
constructiva. Mientras la luna decrece en luz, el
cuerpo también tiene tendencia a desprenderse de todo lo que
sobre: es más fácil eliminar
líquidos, grasas y toxinas, por lo que es buen periodo lunar
para comenzar una dieta de adelgazamiento o
una cura de desintoxicación. Los encuentros sociales tienen
gran éxito porque la luna balsámica
predispone a la cortesía y al respeto. Esta fase es
particularmente apta para emprender viajes.
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