
Claves
para que los hechizos salgan bien
Los factores que
afectan el desarrollo de un trabajo ritual son muy
numerosos. Si sus prácticas mágicas nunca dan buenos
resultados o tienen un efecto breve, es hora de que empiece
a revisar su forma de trabajo. Tenga en cuenta las variables
que potencian la fuerza de los rituales y sus probabilidades
de éxito serán cada vez mayores.
¿Por qué
fracasan los rituales?
Todo
esoterista debe aceptar el hecho de que los trabajos mágicos
no siempre tendrán un éxito completo, pero aun así, siempre
hay algo que se puede aprovechar y que se puede aprender de
un ritual. Cuando los hechizos fallan, los ocultistas no se
vuelven contra las deidades ni se enfurecen ante su mala
suerte. Por el contrario, como corresponde a quien encara
esta tarea con responsabilidad, regresan al punto de partida
y examinan las facetas del hechizo, desde el objetivo que lo
motivó hasta la construcción final, en busca de indicios
acerca de lo que no hicieron bien. Como todas las
actividades que se realizan con seriedad y compromiso, sólo
triunfa quien es perseverante y se preocupa por mejorar. Sin
embargo, es posible eliminar algunos factores de riesgo, ya
que existen circunstancias específicas que atentan contra el
éxito de los hechizos.
Errores
frecuentes
Los factores
que enumeramos a continuación provocan el mal desenlace de
los rituales:
*Mala
definición del objetivo que impulsa a la realización del
trabajo mágico.
*Posibilidades
de que los efectos del rito dañen a otra persona.
*Omisión de un
paso necesario en la elaboración del ritual.
*Herramientas
de trabajo en mal estado, es decir "cargadas" de energía
negativa.
*Poca
disposición anímica.
*Mala elección
del momento para trabajar.
Los 7
mandamientos del Mago
Pasos básicos
de un hechizo.
Existen pasos
básicos para realizar hechizos con éxito.
1. Entender y
definir el objetivo mágico.
2. Definir
cuándo hacer el hechizo.
3. Asegurarse
la ética del trabajo.
4. Reunir el
equipo necesario y acondicionar el área de trabajo.
5. Generar
energía mágica.
6. Efectuar
las acciones físicas que requiere el hechizo.
7. Poner fin
al trabajo.
La actitud
interior
¿Qué espera
usted de la magia?
Ningún hechizo
puede dar buenos resultados si quien lo practica no respeta
el fundamento de la magia. La base de toda actividad
esotérica es el perfeccionamiento del espíritu, el
desarrollo y la evolución del yo. Y esto debe dar sustento a
los hechizos desde el principio y hasta el final. Más allá
del objetivo concreto que nos impulse a efectuar un ritual,
detrás de ese deseo debe actuar un deseo superior;
transformarnos interiormente y evolucionar de tal modo que
el Universo entero obtenga un beneficio.
Bases del
ocultismo
Estos tres
principios deben definir su relación con la magia:
*Transformación.
Un trabajo mágico involucra transformación y el primer
cambio que se opera es en nuestra percepción de la vida. Una
vez que comenzamos a creer que todo es posible, el mundo
adquiere flexibilidad. Los hechiceros dicen que el Mundo de
las Formas (el que percibimos con nuestros sentidos) no es
una limitación, es más maleable de lo que creemos.
*El
deseo de entender.
Durante siglos, mucha gente ha temido la magia porque no
entienden cómo funciona. Para los no iniciados, el ocultismo
parece algo amenazador porque implica la participación de
fuerzas desconocidas. La motivación para trabajar con lo
oculto no debe ser el miedo, sino el deseo de entender. En
la medida que usted comprenda a la magia, mejor irá en sus
trabajos.
*Responsabilidad.
La magia ritual también requiere un fuerte sentido de
responsabilidad hacia uno mismo, hacia el trabajo esotérico
y hacia los otros. Inseparable de este principio es la ley
que indica que no se debe practicar una actividad mágica
para beneficio propio si daña a otra persona. El verdadero
ocultista sabe que todos estamos cósmicamente vinculados y
que el daño que hacemos vuelve a nosotros indefectiblemente.
CONDICIÓN
NECESARIA
Defina sus
objetivos
Parece algo
obvio, pero muchas veces, los hechizos fracasan porque la
energía mágica no está bien dirigida. Lo que causa esa
disperción de fuerzas es la mala definición del propósito
que nos impulsa a practicar un ritual.
Antes de
comenzar a trabajar, usted debe saber con exactitud qué es
lo quiere obtener. Exprese en una sola frase, clara y
coherente, cuál es ese deseo.
Si tiene
dificultades para determinarlo con exactitud, comience
tratando de dar una definición general. A continuación, le
proponemos una lista, que puede orientar la definición de su
propósito.
Una vez que
puedea identificar con precisión una categoría general que
englobe a su objetivo, use las palabras claves dentro de esa
categoría para ayudarse a crear una frase breve mediante la
cual definirá su objetivo.
Propósitos mágicos
*Amor/romance
*Purificación *Paz *Abundancia/prosperidad
*Trabajo/estudio/profesión *Salud/curación *Fertilidad
*Protección psíquica y autodefensa *Protección física
*Fortalecimiento de la espiritualidad *Ataduras/amarres
*Exorcismo/expulsiones *Suerte *Examinar vidas pasadas
*Adivinar el futuro *Cortar con una situación actual
SER DISCRETO
No hable de
sus prácticas
Guardar
silencio es una costumbre mágica tradicional que ayuda a
proteger la energía que se pone en los hechizos.
Hay un viejo
proverbio esotérico que enseña que "el poder compartido es
poder perdido". Es conveniente guardar los objetivos mágicos
para uno mismo, ya que de ese modo es posible centrar la
energía en ellos.
Por otro lado,
un verdadero ocultista jamás alardea de su actividad ni de
su éxito.
El hecho de
hablar de sus rituales, aunque sea de manera informal, a la
persona equivocada, puede atentar contra el resultado del
hechizo. La discreción es un atributo del esoterismo, porque
es una forma de obtener mayor poder y disciplina.
FORMULAS DE
CIERRE
Cómo finalizar
un ritual
Una vez que
finalizó su trabajo mágico, debe "cerrarlo". Este punto
suele omitirse y es un grave error. Es como dejar abierta la
puerta de la casa, dejando que se escape el calor y
corriendo el riesgo de que entren intrusos. Cuando realice
un hechizo, termínelo con la expresión tradicional "Así sea"
o con otras palabras o sonidos que indiquen a su mente
profunda que se pone fin a la proyección de energía.
Cuál es el
mejor momento de practicar un ritual
Elegir el
momento oportuno para practicar un ritual es un paso
fundamental, ya que muchas veces determina el éxito del
mismo. En términos ideales, la magia debe practicarse
siempre cuando se necesita, porque es entonces cuando las
conexiones emocionales son mayores. Pero una variable
fundamental es prestar atención a las fases de la Luna.
Hay unas
cuantas reglas al hacer los hechizos
que las wiccanas nunca ponemos, se
dan por supuestas.
He dado
vueltas al tema y he pensado que
quizá para los no-iniciados no sean
tan obvias.
Pondré aquí
algunas y conforme se me vayan
ocurriendo, las iré ampliando.
1.- Las velas siempre
se encienden con un fósforo de
madera, jamás con un mechero.
2.- Las velas
nunca se apagan soplando. Si
una vela tiene que durar varios
días, se apagan humedeciendo dos
dedos en la propia saliva y tocando
así la llama (no quema) o
directamente con un apaga-velas.
Soplar
dispersa cualquier mala energía que
haya en la casa.
3.- Si un rito
necesita que se escriba sobre una
vela, siempre se empieza a escribir
desde la base de la vela hacia la
mecha, nunca en sentido contrario o
no prospera el rito.
4.- Cuando
sobre una vela haya que escribir,
siempre se usará un palito de
madera, un simple mondadientes
sirve, no uses otra cosa.
5.- Si
necesitas impregnar una vela con
cualquier sustancia, hazlo siempre
un rato antes, para que la vela "se
cargue".
6.- Los
hechizos para que algo prospere o
salga bien siempre es recomendable
hacerlos con luna creciente o llena.
Los hechizos para que algo se
estropee, se pare o se rompa,
siempre en Cuarto Menguante o luna
Nueva.
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