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PRINCIPIOS BÁSICOS DE AUTODEFENSA
PSÍQUICA:
En las artes mágicas, la
autodefensa psíquica se conoce también
como "auto vigilancia" (warding yourself).
El término warding procede del
anglosajón weardian, que significa
"vigilar, estar alerta", y hace
referencia a cualquier acto de
protección que suponga el mantenimiento
de un perímetro defensivo en torno a
usted (o a cualquier persona o cosa que
quiera proteger) para repeler los
conflictos energéticos.
Las técnicas que emplee para la
autodefensa deben basarse en lo que ha
aprendido hasta el momento sobre cómo
aumentar, manipular y dirigir las
energías. Existen algunos métodos
"brujescos" muy tradicionales para la
autodefensa, así como otros que dan una
nueva orientación a los viejos trucos.
DENTRO DE UN PENTAGRAMA:
Cuando sienta que su energía está siendo
socavada o amenazada, trace
inmediatamente un pentagrama en el suelo
y colóquese en su interior. Este
ejercerá como un pequeño círculo sagrado
que repelerá esas fuerzas que están
minando las suyas.
Si se encuentra en un momento en que
necesita estar permanentemente protegido
por un pentagrama, pero no puede
trazarlo porque pueden verle y tomarlo
por loco, recuerde que tiene el recurso
de la visualización. A veces se piensa
que esta forma de hacer magia, sin la
ayuda de herramientas, sólo entra dentro
de las posibilidades de los grandes
iniciados, pero considero que en
realidad esto le permitirá reforzar sus
habilidades mágicas para proyectar
energía. Si se siente totalmente
vinculado con las energías que envía
para alcanzar sus objetivos, nada impide
que utilice el poder de su mente para
hacer magia cuando lo necesite.
Puede aumentar la efectividad de su
pentagrama protector coloreándolo
mentalmente de rojo, oro o naranja. Son
colores de fuego, que es el elemento
tradicional a la protección.
EL VELO DE ORO:
Uno de mis métodos favoritos para
protegerme de forma instantánea es crear
una capa protectora de luz dorada que
hago fluir de mi corazón y proyecto a
través de mi chakra de la coronilla. Lo
visualizo como la emanación de una luz
protectora que forma un círculo que me
envuelve, a fin de repeler cualquier
energía o espíritu negativos con los que
no quiero entrar en contacto. Al igual
que en el caso del pentagrama, utilizo
el dorado porque es un color de fuego.
AUMENTAR EL CAMPO AURICO:
El aura es el campo energético que rodea
a todas las cosas vivas. Los ocultistas
y los brujos han hecho toda una ciencia
de leer el tamaño, color y forma del
aura para determinar el carácter o el
estado de salud mental o física. El aura
está considerada como una proyección del
cuerpo astral o sutil, algo así como un
doble etérico de nuestra persona física.
Se ha demostrado que podemos influir de
forma temporal y a voluntad en las
características de nuestra aura forzando
un cambio en nuestro estado emocional o
enviando energías mágicas a nuestro
cuerpo con el objeto de alterar la
apariencia del aura. Cuando se sienta
vulnerable a los ataques psíquicos, como
por ejemplo una proyección astral, puede
aumentar el tamaño de su aura para
reforzar su capa protectora.
Para hacerlo, genere energías
mentalmente y visualice cómo son
transferidas a su aura. Véalas y
siéntalas cómo se expanden para crear un
capullo ovoide que le acuna y protege, y
a través del cual no pueden pasar las
entidades no deseadas.
También puede añadir color a su aura
para aumentar su poder protector. Hágalo
visualizando mentalmente el color
elegido y concentrándose para
expandirlo. Los colores de fuego como el
dorado, el naranja o el rojo son los más
recomendados. Y tampoco correrá el
riesgo de equivocarse si escoge el
blanco puro.
ESCUDOS DE PODER:
Muchas de nuestras deidades paganas han
sido representadas portando escudos.
Estos simbolizan la protección y el
poder para rechazar los golpes que se
dirigen contra su cuerpo físico. Pero,
cuando se conjuran mentalmente, también
pueden ejercer como protectores de su
ser psíquico. Para visualizar sus
escudos, simplemente debe crear una
imagen mental clara de como éstos le
rodean (o a su casa, su coche, et.) y
después conferirles poder focalizando su
energía como haría con cualquier
hechizo.
Cada brujo tiene una zona de su cuerpo
que siente como más vulnerable a las
influencias negativas, siendo las más
habituales el plexo solar y las áreas
frontales (centros de fuerte
sensibilidad psíquica). Puede
experimentar colocando escudos en
diferentes partes de su cuerpo para
comprobar en qué zonas se siente más
seguro. Estos puntos no tienen por qué
permanecer estáticos, ya que sus
necesidades de protección pueden variar
en cada nueva situación a la que se
enfrente. Por ejemplo, alguien celoso de
su melodiosa voz puede dirigir un daño
inconscientemente a sus cuerdas vocales,
por lo que necesitará proteger esa zona.
Si alguien siente envidia de su
capacidad para levantarse cada mañana y
correr 8 kilómetros antes de desayunar,
sus piernas o su caja torácica pueden
necesitar una protección extra.
Los escudos psíquicos pueden adoptar la
imagen que usted desee. Pueden ser
símbolos protectores, como los que
portan las deidades, un tótem animal, o
pueden ser visualizados como escudos en
llamas de fuego protector.